Acceso libre y clases en un solo horario
Un rocódromo de bloque gestiona a la vez abonados a los que se cobra cada mes, curiosos que pagan una entrada el sábado y clases con aforo, y todo ello concentrado en unas pocas horas de tarde. El software reúne ese horario, esos cobros y ese fichero de socios en una sola herramienta, consultable en tiempo real.
Una agenda que mezcla acceso libre y clases, tres fórmulas de acceso que seguir, una entrada que controlar y socios a los que reclamar.
Iniciación, perfeccionamiento, cumpleaños infantil: cada sesión tiene su aforo, su duración y su monitor. El acceso libre convive con ellas sin que nadie copie nada.
Las tres fórmulas conviven, cada una con sus derechos de acceso. El pago sale con la reserva, vía Stripe, y recepción deja de cobrar al vuelo.
Cada socio muestra su código en la entrada, que le descuenta la sesión o comprueba su abono. Los escaladores pasan rápido, incluso cuando la tarde se llena.
El panel muestra las entradas registradas, las plazas que quedan y los abonos en vigor. Decides los horarios de clase con datos, no con sensaciones.
Acceso libre y clases en un solo horario
Abonos, bonos y entradas sueltas
Un control de acceso por código QR
La afluencia por franja horaria, en tiempo real
Los gerentes que buscan un software de gestión parten casi todos del mismo punto: una agenda de papel en recepción, una hoja de cálculo para las cuotas y el correo para las clases. Las búsquedas suelen ser locales, con la ciudad o el barrio pegados a la palabra clave, porque la herramienta tiene que encajar en un rocódromo concreto y no en un modelo teórico.
La necesidad no es apilar funciones. Es ofrecer una solución única a públicos que no tienen nada en común: el abonado que viene tres veces por semana, el grupo de amigos que entra un sábado, el padre que reserva un cumpleaños.
Un buen software responde por tanto a una pregunta muy concreta: quién viene esta tarde, quién ha pagado, quién ha firmado el descargo de responsabilidad y cuántas plazas quedan en la clase de principiantes.
La temporada de un rocódromo tiene sus momentos fuertes: la vuelta de septiembre, el valle del otoño, la ola de altas que sigue a las fiestas y luego las bajas de finales de invierno. Esos movimientos se leen en el fichero de socios, siempre que esté guardado en algún sitio que no sea la cabeza del equipo.
Para eso sirven los informes. Señalan las franjas saturadas, las clases que no se llenan y el volumen de ventas de entradas sueltas frente a los abonos. A partir de ahí, una tarifa valle o una clase cambiada de hora se convierte en una decisión sencilla.
Los nuevos bloques, en cambio, hacen volver a los habituales. Anunciados por email a la lista adecuada, llenan un jueves por la tarde mejor que un cartel pegado en la entrada.
Un rocódromo de bloque hace funcionar tres actividades en paralelo: el acceso libre, las clases con aforo y los cumpleaños infantiles. Cada una tiene sus derechos, su monitor, su tarifa. Un software de gestión sirve antes que nada para llevar esos tres regímenes en un solo horario, sin doble registro y sin cuaderno en el mostrador.
El principio es sencillo: una franja, una fórmula, una plaza solo existen una vez en el sistema. Gestionas las reservas desde una sola pantalla, y el equipo de la tarde lee la lista de inscritos en lugar de reconstruirla a mano. En la aplicación, los escaladores ven por su lado lo que les queda y lo que todavía está libre.
Abono domiciliado, bono de sesiones, entrada suelta: tres públicos, tres fórmulas, derechos distintos. Una da el acceso libre, otra incluye una clase, la tercera se queda en la puerta. El software asocia esos derechos a la ficha del socio, y sigues los abonos en vigor sin abrir una hoja de cálculo.
Cuando la plaza se paga al reservar, la caja deja de gestionar la cola del viernes por la tarde. El pago online con Stripe recoge los cobros en el momento del clic, y recepción se limita a comprobar una entrada. Ganas tiempo cada tarde, y tus socios se vuelven autónomos en unos clics.
El control de acceso funciona por código QR. El socio lo muestra, el sistema reconoce su fórmula, descuenta una sesión o valida su abono. Es una manera muy directa de saber quién está en el rocódromo, y el recuento de afluencia se construye solo, en tiempo real.
La comunicación de un rocódromo se juega en pocas cosas: una confirmación, un recordatorio, el anuncio de la apertura de un sector. Los emails y campañas se envían desde la misma herramienta, a una lista que mantiene el software. El marketing de un centro de escalada empieza ahí, mucho antes que las redes sociales.
Normas internas, descargo de responsabilidad, autorización para los menores no acompañados: esos documentos se aceptan en la inscripción, online, y no al vuelo delante de las taquillas. El expediente queda asociado a la ficha, consultable cuando hace falta, y el fichero de socios se mantiene conforme a las normas de protección de datos.
BetterSport es una plataforma diseñada para entrenadores e instalaciones deportivas, se trate de franjas de bloque o de pistas que hay que reservar. Dispones de un horario completo, de las reservas online, del pago al reservar, de los emails automáticos, de un panel de datos y de una aplicación móvil iOS y Android con tu marca. La herramienta es fácil de usar tanto para el equipo como para los socios.
El software se diseña a medida, con una web posicionada para la actividad si la necesitas: es el objeto de nuestra página sobre la creación de la web para rocódromos. ¿Prefieres conservar tu web actual? Un widget de reservas se integra en ella y la experiencia de tus clientes empieza ya en la página de inicio.
Lo más sencillo es ver la herramienta sobre tu propio horario. Pide una demo a nuestro equipo, que conoce las limitaciones de un rocódromo de bloque, o empieza por probar gratis 14 días.
Sí, en la misma agenda: las clases bloquean plazas según el aforo y el acceso libre sigue abierto en su horario.
Cada socio muestra un código QR, que valida su abono o le descuenta una sesión del bono.
Sí, catorce días de prueba gratuita, sin tener que dar ninguna tarjeta bancaria.
Sí, una aplicación móvil iOS y Android con tu marca, donde reservan y encuentran sus sesiones.
Las herramientas gratuitas suelen cubrir una sola necesidad, la agenda o el fichero, y se paran en cuanto hay que cobrar o controlar una entrada. En BetterSport, la prueba de catorce días es gratuita y sin tarjeta bancaria: pruebas la configuración real de tu rocódromo antes de cualquier decisión.
La lista de espera toma el relevo. En cuanto se libera una plaza, las personas inscritas reciben el aviso automáticamente, por orden, y la clase se vuelve a llenar sin que tengas que intervenir.
Varios entrenadores y miembros del equipo acceden a la herramienta, cada uno con su horario y sus grupos. Un responsable conserva la vista de conjunto en el panel de datos, el top de las franjas más pedidas y las altas.
Sí, a partir de las entradas registradas por el control de acceso: por hora, por día, a lo largo del tiempo. Esos informes sirven después para abrir una clase a media tarde o para empujar una tarifa valle cuando la tarde fuerte se satura.