Los horarios de las clases, por nivel
En un centro ecuestre, cada inscripción compromete a un caballo tanto como a un jinete, y la mitad del trabajo se hace lejos del picadero. BetterSport reúne los horarios de las clases, los abonos, los cobros y los mensajes a las familias en un solo lugar.
Clases que hay que componer por nivel, unos caballos a los que cuidar, tres fórmulas que conviven y padres a los que avisar.
Cada franja lleva su galope, su edad mínima, su aforo y su profesor. El jinete solo ve las clases que le corresponden, y tú conservas el control de la composición de los grupos.
La ficha reúne los datos de contacto, el galope, la licencia y las clases realizadas. Al vincular los caballos a las clases, ves de un vistazo lo que la semana ha exigido a cada uno.
Abono anual, bono de diez clases, pupilaje mensual: tres formas de pagar que conviven. El pago se hace directamente online en el momento de la inscripción, por Stripe.
Una baja libera una plaza y el siguiente recibe el aviso sin que nadie coja el teléfono. Las confirmaciones y los recordatorios de clase salen solos, el día antes.
Los horarios de las clases, por nivel
Las fichas de los jinetes y los caballos
Abonos, bonos y pupilaje mensual
Recordatorios automáticos y lista de espera
Un centro ecuestre no cierra el domingo. Los cuidados, el forraje y las salidas al paddock siguen cuando las clases paran. El tiempo que pasas en la oficina es tiempo que le quitas al campo, y es precisamente ese tiempo el que una herramienta debe devolverte.
Las inscripciones llegan por la noche, las solicitudes de cursillo durante las vacaciones escolares, las preguntas de los propietarios a cualquier hora. Con una agenda reservable a todas horas y emails automáticos, la información circula incluso cuando estás en las cuadras.
Cada reserva pagada deja una línea clara: el jinete, la fecha, el servicio, el importe. Cuando una familia pide un justificante, o una empresa reclama un certificado, la respuesta ya no se busca en una carpeta.
BetterSport no lleva tu contabilidad ni sustituye a tu asesor fiscal. La facturación electrónica forma parte de obligaciones generales que afectan a las empresas, y se prepara con él. Lo que aporta la plataforma está antes: una base limpia, con nombres y fechas.
Un club de equitación no se llena como un gimnasio. Antes de aceptar una inscripción hay que saber qué caballo le toca a cada jinete, si ese caballo ya ha trabajado por la mañana y si el nivel del grupo se sostiene. Esa limitación no aparece en ninguna tabla de plazas disponibles, y es la primera que una herramienta debe respetar.
El resto del trabajo administrativo se parece al de cualquier centro deportivo: cobrar abonos, comprobar una licencia, avisar de una anulación, encontrar un pago de hace varios meses. Un software bien ajustado absorbe esa parte invisible.
La agenda se construye franja por franja: galope exigido, edad mínima, número de plazas, profesor. Los caballos se vinculan igual que los jinetes, de modo que un vistazo a la semana basta para ver lo que se le ha pedido a cada uno. Los cuidados, el cepillado y el descanso cuentan tanto como las horas montadas, y el bienestar de los equinos se ha convertido en una exigencia explícita de los jinetes y de las familias que te confían a sus hijos.
La ficha de un jinete reúne lo necesario: datos de contacto, galope en curso, licencia, modalidad contratada. También se leen en ella las asistencias, sesión a sesión. El historial de un caballo cuenta por su parte su horario real, y en un bono de diez clases el saldo restante aparece sin que tengas que calcular nada. Para los propietarios de caballos en pupilaje la lógica es la misma: un contrato mensual, unos contactos y el rastro de lo que se ha pagado.
El abono anual se paga de una vez o a plazos, el bono de diez se consume, el pupilaje se abona cada mes. Un pago online vinculado a la reserva evita la cola en la oficina el miércoles por la tarde. Los cursillos de vacaciones funcionan de otra manera todavía: varios días, plazas limitadas, pago en la inscripción.
Cada cobro queda vinculado a una persona y a un servicio identificado. La facturación se alimenta después de ese material: líneas con fecha, con nombre, legibles para alguien que no estaba allí ese día.
Digamos el perímetro con claridad. BetterSport no es una herramienta de contabilidad, y el paso a la facturación electrónica forma parte de obligaciones generales que afectan a las empresas: eso se prepara con tu asesor. El software trabaja antes, para que tus facturas se emitan sobre una base limpia, salgan en papel o en formato electrónico.
BetterSport está pensado para los entrenadores y los centros deportivos: una web a medida, posicionada para tu actividad, un sistema de reservas con plazas limitadas, lista de espera y recordatorios automáticos, y una aplicación móvil iOS y Android con tu marca. Si tu web está por hacer, la creación de la web para club de equitación se conecta a la misma agenda, sin doble registro.
El arranque sigue un orden sencillo: primero la agenda, después las modalidades y para terminar los emails y campañas. Nada te obliga a abrirlo todo el primer día, ni a decidir en solitario. Puedes probar gratis 14 días, sin tarjeta.
Sí: la clase recibe sus caballos igual que sus jinetes, y la ficha del caballo muestra lo que ha trabajado durante la semana.
Sí, como una fórmula mensual que se renueva sola, independiente de los abonos de clases.
Sí, con plazas limitadas y varios días de duración, pagados en la inscripción, con lista de espera cuando se completan.
Sí, una aplicación móvil iOS y Android con tu marca, donde cada uno reserva, anula y consulta su cuenta.
No. La agenda funciona sola, y además puede insertarse en una web ya existente mediante un widget de reservas.
Sí. Cada profesor encuentra sus franjas y sus grupos, mientras la dirección conserva la visión de conjunto de la semana.
La plaza liberada vuelve a la lista de espera y el siguiente jinete recibe un email automático. Los recordatorios del día antes limitan por su parte las ausencias sin avisar.
No, basta un navegador para reservar y pagar. La aplicación móvil es una comodidad añadida, nunca una condición.